Por qué nadie te da un precio claro
Cuando alguien pregunta "¿cuánto cuesta una página web?", la respuesta honesta tiene tres variables. Pero hay una diferencia entre explicar esas variables y esconderse detrás de ellas.
Lo que realmente cambia el precio son tres cosas: cuántas secciones tiene, qué tiene que hacer el sitio además de mostrar información (recibir pagos, gestionar stock, agendar horas) y cuánto contenido hay que producir o migrar.
Un sitio de una página con tu servicio, tu contacto y un formulario no puede costar lo mismo que una tienda con 200 productos, pagos y despachos. Cualquiera que te dé el mismo número para las dos cosas está improvisando.