Opinión sin filtro

La IA lo hace bonito.
¿Pero sabes ponerlo en marcha?

Hace poco un cliente me mandó una captura: "lo hice con IA en veinte minutos, ¿por qué te pagaría?". Buena pregunta. Y merece una respuesta honesta, no un discurso de ventas.

20
minutos tarda la IA en darte algo que se ve bien
3
de la mañana: la hora en que las cosas se rompen de verdad
3
años y sigue en pie el mismo sistema que escribimos
01

Primero, lo que la IA hace increíblemente bien

No voy a fingir que la IA no cambió el oficio. Cambió el oficio. Y negarlo sería mentirte para justificar una factura.

Hoy la IA escribe una landing decente en lo que yo tardo en abrir el editor. Genera formularios, arma tablas, propone paletas de color que no dan vergüenza, y traduce un texto al inglés mejor que muchos traductores humanos con prisa. Para prototipar ideas es espectacular: en una tarde puedes probar cinco versiones de una página y ver cuál te gusta.

Lo uso todos los días. No estoy en contra de la IA: estoy en contra de confundir "se ve bonito" con "está terminado". Son dos cosas distintas, y la distancia entre ellas es exactamente donde vive el trabajo.
02

Donde se acaba el hechizo

Pregúntale a la IA por tu web cuando el proyecto ya "está listo". Ahí empieza la parte que nadie muestra en los videos de YouTube.

El dominio y el correo que nunca llega

Conectaste el dominio, subiste los archivos, y la página carga. Bien. Ahora manda un correo desde el formulario de contacto a una cuenta de Gmail. ¿Llegó? ¿O cayó en spam porque faltaba un registro SPF, un DKIM y un DMARC que nadie configuró? He visto negocios perder clientes durante meses por esto y enterarse recién cuando alguien les dijo "te escribí y no me respondiste".

Los pagos no perdonan

Cobrar es fácil hasta que pasa lo siguiente: el cliente paga, el webhook falla, el pedido nunca se marca como pagado, y tú tienes el dinero y cero registro. O peor: el usuario hace doble clic en "pagar" y le cobras dos veces. O pide un reembolso y no existe botón para eso. Una pasarela de pago no es un formulario bonito: es un sistema con estados, reintentos, idempotencia y conciliación. Ahí la IA te da el 60% y el 40% restante te lo tienes que saber.

La seguridad que nadie prueba

Un formulario que escribe directo en la base de datos sin validar es una puerta abierta. Un archivo con las claves del servidor subido al repositorio público es una puerta abierta con un cartel que dice "pase". La IA genera código que funciona; que además sea seguro es otra conversación, y no siempre aparece en la respuesta.

El SEO técnico, que es aburridísimo y decide todo

Que el sitio se vea bien no significa que Google lo entienda. Canonical, hreflang, sitemap, redirecciones 301, datos estructurados, tiempo de carga real en un teléfono de gama media con mala señal. Este mismo sitio que estás leyendo necesitó una arquitectura bilingüe con URLs separadas, porque si no, Google recibía dos contenidos distintos en la misma dirección y no rankeaba ninguno de los dos. Eso no lo resuelve un prompt.

La regla del 90%. La IA te lleva del 0% al 90% en un rato. El último 10% es el 90% del trabajo: es donde el proyecto deja de ser una demo y se convierte en algo que aguanta gente real usándolo.
03

La parte que nadie fotografía: mantenerlo vivo

Un sitio no es una foto. Es una planta. Y como toda planta, se muere si nadie la riega.

Te voy a contar algo que me pasó hace poco con este sitio. Un despliegue falló y la página quedó caída. ¿La causa? Nada glamoroso: el disco del servidor estaba lleno. Unos videos viejos que nadie usaba ocupaban 72 MB y el sistema ya no podía escribir ni un archivo de un kilobyte. No era la IA, no era el código, no era un ataque hacker. Era espacio en disco.

Encontrarlo tomó un rato: revisar logs, probar subidas de distintos tamaños, medir carpetas, descubrir que los archivos bloqueados no aparecen en el listado del FTP. Ese es el trabajo real de mantener un sistema en producción. No se ve en un portafolio, no genera aplausos, pero es la diferencia entre "mi página existe" y "mi negocio funciona hoy".

Y no es solo el disco: certificados SSL que vencen, dependencias con vulnerabilidades, backups que nunca probaste restaurar, el correo que deja de enviar porque cambiaron un puerto. Todo eso pasa en silencio, hasta que pasa en el peor momento.

04

Las 10 preguntas que deberías poder responder

Antes de decir "mi sitio está listo", intenta responder esto sin googlear. Si fallas en tres o más, no está listo:

  • 1. ¿El formulario de contacto llega a tu correo cuando lo pruebas desde un teléfono?
  • 2. ¿Qué pasa si un cliente paga dos veces? ¿Cuál es el plan?
  • 3. ¿Dónde están las claves del servidor ahora mismo?
  • 4. Si el sitio se cae un domingo, ¿te enteras tú o se enteran tus clientes?
  • 5. ¿Cuándo vence el certificado SSL?
  • 6. ¿Tienes una copia de seguridad y sabes cómo restaurarla?
  • 7. ¿Google muestra el título y la descripción que tú quieres?
  • 8. ¿Cuánto tarda en cargar en un celular con datos móviles, no en tu fibra?
  • 9. ¿Quién es dueño del dominio y con qué cuenta?
  • 10. Si mañana quieres cambiar algo, ¿sabes dónde tocarlo sin romper otra cosa?

Ninguna de esas diez preguntas aparece en un prompt. Todas aparecen en una factura real.

05

Entonces, ¿para qué me sirve la IA?

Para mucho. Solo hay que ponerla en el lugar correcto.

Úsala para validar una idea rápido, escribir el primer borrador del contenido, explorar diseños, generar datos de prueba, o aprender por qué algo funciona.
No la uses para creer que el sitio ya está listo porque se ve bien. La parte visible es la más barata de todo el proyecto.

La pregunta correcta no es "¿la IA puede hacer mi web?". La pregunta correcta es "¿quién responde cuando se rompe a las 3 AM?". Si la respuesta eres tú, perfecto: ocúpate de aprender las diez preguntas de arriba. Si no quieres ser tú, entonces ya sabes qué estás comprando cuando contratas a alguien.

¿Hiciste algo con IA y no logras ponerlo en producción?

Pásame el proyecto. Te digo honestamente qué le falta, qué está bien y qué tiraría a la basura. Sin compromiso y sin venderte humo.

Revisión honesta
Sin compromiso
Respuesta en menos de 24 h
Español e inglés
13+
Clientes activos
100%
Código propio
24/7
Sistemas monitoreados