Pregúntale a la IA por tu web cuando el proyecto ya "está listo". Ahí empieza la parte
que nadie muestra en los videos de YouTube.
El dominio y el correo que nunca llega
Conectaste el dominio, subiste los archivos, y la página carga. Bien. Ahora manda un correo
desde el formulario de contacto a una cuenta de Gmail. ¿Llegó? ¿O cayó en spam porque faltaba
un registro SPF, un DKIM y un DMARC que nadie configuró? He visto negocios perder clientes
durante meses por esto y enterarse recién cuando alguien les dijo "te escribí y no me
respondiste".
Los pagos no perdonan
Cobrar es fácil hasta que pasa lo siguiente: el cliente paga, el webhook falla, el pedido
nunca se marca como pagado, y tú tienes el dinero y cero registro. O peor: el usuario hace
doble clic en "pagar" y le cobras dos veces. O pide un reembolso y no existe botón para eso.
Una pasarela de pago no es un formulario bonito: es un sistema con estados, reintentos,
idempotencia y conciliación. Ahí la IA te da el 60% y el 40% restante te lo tienes que saber.
La seguridad que nadie prueba
Un formulario que escribe directo en la base de datos sin validar es una puerta abierta.
Un archivo con las claves del servidor subido al repositorio público es una puerta abierta
con un cartel que dice "pase". La IA genera código que funciona; que además sea
seguro es otra conversación, y no siempre aparece en la respuesta.
El SEO técnico, que es aburridísimo y decide todo
Que el sitio se vea bien no significa que Google lo entienda. Canonical, hreflang, sitemap,
redirecciones 301, datos estructurados, tiempo de carga real en un teléfono de gama media con
mala señal. Este mismo sitio que estás leyendo necesitó una arquitectura bilingüe con URLs
separadas, porque si no, Google recibía dos contenidos distintos en la misma dirección y no
rankeaba ninguno de los dos. Eso no lo resuelve un prompt.
La regla del 90%. La IA te lleva del 0% al 90% en un rato.
El último 10% es el 90% del trabajo: es donde el proyecto deja de ser una demo
y se convierte en algo que aguanta gente real usándolo.